Nadie pensaría que tierra adentro, y tan lejos del mar, el viajero pudiera encontrarse un puerto. Castelnaudary ofrece refugio a los barcos que navegan a lo largo del Canal de Midi, una antigua obra que conectaba Toulousse con el mar Mediterraneo.
El color ocre tiñe las casas en Roussilon, un color muy característico de esta zona de Francia. En el mismo pueblo parte una visita imprescindible: el sendero del Ocre, una ruta por una antigua cantera del que lo extraían. Naranja, rojo, amarillo... los colores te sumergen en un paisaje de otro planeta.